El jueves pasado fui a la conferencia Convivir no es tan difícil, impartida por el jesuíta Manuel Segura Morales. Fue muy amena e interesante, tanto que se hizo corta, pues es una persona con mucha experiencia en el campo de la educación. Algunas de las ideas que expresó fueron:
La finalidad de la educación es formar personas. A lo largo del tiempo han habido cuatro olas:
- Enseñar a pensar
- Inteligencia emocional: Aprender a gestionar las emociones de uno y ser capaz de ponerse en la piel del otro.
- Valores morales: Si no se dan valores sólo conseguimos que la personas sea hábil, pero no que se comporte de forma adecuada.
- Habilidades sociales: La unión de las tres anteriores. Ser persona y relacionarse.
Definió asertividad o conducta afirmativa como ser una persona eficaz y justa. Me gustó mucho su explicación pintando una línea en la que en un extremo hay pasividad e inhibición y en el otro agresividad y violencia. Comentó que hay mucha gente que cree que sólo hay dos posiciones y eso es un problema porque a veces se asocia: pasividad a perdedor y agresividad a ganador. Incluso algunos sólo tienen una opción.
Pero la mejor idea fue que la asertividad está entre esos extremos, pero no al 50% sino que depende de la situación. Ésto encaja perfectamente con una idea que me explicó
Guillem acerca de los tipos de necesidades: Las nuestras, las de los otros y las del contexto.
Otra idea interesante fue que la eficacia es un concepto cognitivo, justicia es un concepto moral y se añade lo emocional para que ni la eficacia ni la justicia distorsionen a las personas.
Actualización:
Pereira también ha escrito sobre la conferencia.