Viaje a Copenhague

En Madrid con Blanca y sus amigas
Copenhague con Vicente
Círculo de família
Sirenita de Copenhague
Desde que el año pasado Scralk, Pika, Chivi y yo hicimos el viaje a Berlín decidimos que cada año teníamos que ir a conquistar alguna ciudad. Hace mes y pico vimos una oferta de vuelo con ryanair y miramos posibles destinos. Yo quería salir del continente europeo, me llamaba la atención Oslo, pero salía demasiado caro el vuelo y encontramos la posibilidad de ir a Copenhague en fin de año y nos lanzamos a la aventura. En una hora llamamos a mucha gente: unos rechazaron la oferta, otros comunicaban y tres aceptaron nuestra invitación. De esta forma al grupo base se añadieron Jordi, Huelsz y Urda.

A partir de ese momento empezamos a buscar alojamiento sin encontrar nada barato. Al final lo más barato fue Cab inn por poco menos de 32 € por persona-noche. Lo mejor del sitio era la sala común, que nos dieron hielo cada noche, la limpieza, que tenían wireless y un ordenador para conectarse a internet. Las habitaciones eran diminutas, pero por lo menos no estaban echas polvo y tenían baño.

Jordi y yo empezamos el viaje un día antes yendo de Tarragona a Madrid. Allí nos encontramos con Blanca y un par de amigas suyas con las que dimos una vuelta y comimos. Estuvo muy agradable. Después, mientras íbamos a pasear por el retiro, nos encontramos los hermanos Delas, compañeros de la escuela, con los que tomamos unas cervezas. Poco antes de la cena nos fuimos a casa de mi tía Ahimsa con la que jugamos una partidas al Carcassonne. Jordi se fue a un concierto con su hermano y yo me quedé charlando con mi tía.

Al día siguiente, preparativos del viaje, comprando las cosas comunes e intentos de conseguir cambio, infructuosos hasta que llegamos al aeropuerto. Una vez allí y después de un rato de replanteamiento de maletas para que todas pesasen cerca de 15 kg (los de ryanair facturan por persona y no por grupo, con lo cual cada maleta tenía que tener el peso igual o menor y no el conjunto total). El vuelo muy cómodo pues cogimos los mejores sitios en el avión.

Una vez en Malmo, que fue donde realmente volamos esperamos un rato a que saliera el autobús que nos conduciría a nuestro destino. Encontrar el hotel fue fácil e hicimos la primera cena juntos.

Al día siguiente vuelta de reconocimiento de la ciudad y llegamos hasta la sirenita. Por el camino se pusieron dos motes: el pisacacas y el piñata, que por su (nuestra) integridad no diré quienes fueron. Comprobamos que la luz del sol se acababa entre 3 y 4 de la tarde. Cuando volvíamos nos encontramos con Vicente, un asturiano que hace 17 años que vive en la ciudad y tiene un puestecito de almendras garrapiñadas, que nos informó de bares a los que podíamos ir. Totalmente situados descansamos un rato en el hotel, cenamos y fuimos al bar que nos había recomendado.

Hay mucha diferencia entre el día y la noche. La ciudad, que durante el día es de lo más tranquilo y seguro, de noche se respiraba alcohol y posibilidad de que gente, normalmente tranquila, perdiera los estribos. Llegamos al pub irlandés y había un concierto de música celta, que nos gustó mucho. Aquí cayeron dos motes más: el carpintero y fucking Jordi. Otros dos se auto proclamaron Guti, por sus pases de gol xD.

La mañana siguiente fuimos a ver la fábrica de las cervezas Carlsberg que, aunque estaba cerrada, mereció la pena pues sólo los alrededores eran muy bonitos. Posteriormente visitamos un cementerio muy bonito. Ya nos habian dicho que los cementerios no eran como en España y, aunque no he estado en muchos cementerios, me pareció más bonito que los de aquí. Nos tomamos un cafelillo, porque estaba lloviendo y teníamos ganas de algo calentito y después fuimos a comer a un All you can eat, que resultó ser mucho mejor que el de Berlín.

Después de comer, y recuperando miembros del equipo, visitamos el museo de Believe It or Not!, que estuvo interesante y curioso. El siguiente museo The Mystic Exploration fue una basura: pequeño y malo. Después volvimos al hotel, cenamos y la gente salió, pero yo no me encontraba bien y preferí quedarme.

El 31 visitamos Christiania que nos pareció decaída, pequeña e insegura. Dos días más tarde nos parecería otra cosa totalmente distinta; nos seguiría pareciendo en decadencia, pero no tanto y mucho más grande y segura. Quisimos cenar por todo lo alto, pero estaba todo cerrado ya a las 5 de la tarde así que... compramos unas pizzas e hicimos nuestra cena de nochevieja. Para las campanadas fuimos a la plaza central a comer las uvas y brindar con cava. Después fuimos a un local de salsa guiados por unas chicas que nos encontramos allí. No estuvo mal.

El día 1 fue un día poco productivo, pero mejor de lo esperado para ser un día de resaca y con todo cerrado. Echamos unas partiditas de cartas, fuimos a comer por ahí y tomamos unos tes.

El último día visitamos Christiania de nuevo y el museo naval. Éste es de los mejores museos que he ido, tiene reproducciones de un barco pirata, un submarino y un barco a tamaño real, además de reproducciones a escala de batallas navales, puertos...

Después de eso comimos y empezamos el viaje de vuelta.

Me queda un buen sabor de boca del viaje.

Por si alguien quiere ir alguna vez, que sepa que hemos tenido problemas con las tarjetas de crédito. No sabemos muy bien el motivo, pero parecía que hacía falta que fueran monedero (con chip y visa, no visa electron).

7 comentarios:

Anónimo dijo...

q buena ocasión para q Niah escriba el segundo mensaje de su blog!

mariona dijo...

Feliz año 2007!! Deseo que tengas mucha suerte.
Muchas gracias por las series que nos prestaste, nos han gustado tanto que nos las hemos cepillado en cuatro días... Espero que pronto tengamos la ocasión de comentarlas, realmente dan mucho de si.

Carlos dijo...

Ja, ja! Aquí Niah. Pues poco más que añadir a lo escrito por Zilc. Solamente que lo he pasado muy bien y que me alegro mucho de haber aceptado aquella invitación (que ojalá se repita pronto). A ver si encontramos otro destino en el que lo pasemos tan bien como en Copenhague. Las habitaciones del Cab Inn Scandinavia eran pequeñas como camarotes pero limpias, nuevas y con calefacción. Un abrazo a todos.

Carlos dijo...

Por cierto: ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
Por cierto, no dejemos en el olvido motes como abducido (abdu para los amigos) y Gepeto (que no se si se escribe asi).
Por cierto, busco mozo (o moza preferiblemente) que responda al sonido de dos palmadas. También un equipo con necesidad de pases de gol (Mister Catering!).

ZilC dijo...

Me alegro que te haya gustado, Carlos.

Gracias por la ampliación de motes, jeje, es que yo para eso soy muy malo.

Nos vemos en Granada.

Pereira dijo...

Enhorabuena por vuestro viaje. Me congratulo que hayáis disfrutado de dicha experiencia. Un abrazo.

Jordi Anguela dijo...

me ha hecho mucha gracia el ultimo parrafo! jajjaja aun me estoy riendo.. luigi!! q las tarjetas españolas estan atrasadas!! q no lo ves.. españa NO va bien!

si estubieramos de españa hacia abajo, la tecnologia española serviria, pero resulta q estabamos de viaje por encima de Francia, eso significa q la tecnologia q utilizamos en españa hace años luz q esta desfasada. si lo raro es q las tarjetas españolas no sean d carton :D

Pues nada.. solo aclarar, q las tarjetas esas q comentas, son tarjetas con chip (no tine nada q ver q sean monedero o no) y que el chip sirve para pagar con el, es decir, sustituyendo a la banda magnetica q utilizamos en españa. Y eso para q coño sirve os preguntareis.. pues muy facil.. pues para no tener q firmar, pq en vez de eso, intruduces tu PIN (el de la tarjeta, no el de tu mobil, jajaja me destornillo de la risa) y transaccion efectuada.

Voila! Saludos desde Francia amigos. Jordi